SÍNTOMAS DE LA VEJIGA NEURÓGENA
Los síntomas específicos dependen de la causa y
pueden abarcar:
Síntomas de vejiga hiperactiva:
·
Tener que orinar con demasiada frecuencia en
cantidades pequeñas.
·
Problemas para vaciar toda la orina de la vejiga.
·
Pérdida del control vesical.
Los síntomas
de vejiga hipoactiva:
·
La vejiga se torna demasiado llena y usted puede
dejar escapar orina.
·
Problemas para empezar a orinar o vaciar toda la
orina de la vejiga.
·
Incapacidad para darse cuenta de que la vejiga está
llena.
·
Retención urinaria.
CAUSAS
DE LA VEJIGA NEUROGENICA
Varias enfermedades pueden causar
vejigas neurogénicas, incluyendo las siguientes:
Derrame cerebral o apoplejía
Enfermedad de Parkinson
Esclerosis múltiple
Lesiones de la espina dorsal
Disfunción eréctil
Trauma/accidentes
Cirugías espinales
Enfermedades que afectan al sistema
nervioso
Tumores del sistema nervioso central
Anormalidades congénitas de la espina
dorsal (presentes al nacer)
Envenenamiento por metales pesados
La vejiga hipoactiva puede ser una
complicación de enfermedades como la sífilis, diabetes, y polio.
TRATAMIENTO
Hay cinco tipos de tratamientos para la
vejiga neurogénica: físico-psicológico,
eléctrico-estimulatorio, terapia con medicamentos, auto cateterización
intermitente, y cirugía. El tratamiento correcto se determina por los
síntomas, el tipo y el alcance del daño a los nervios, y a través de las
conversaciones con el paciente.
Terapia
física-psicológica
La terapia física-psicológica, también
llamada vaciado cronometado, combina la autodisciplina y el ejercicio. Tu
médico te pedirá que lleves un diario de vaciado – una crónica de la cantidad y
la hora a la que bebes líquidos, cuantas veces orinas al día, y si acaso alguna
vez se te escapa algo de orina. Esta crónica crea un patrón que puede ayudar a
decidir las horas del día en las que te conviene estar cerca de un servicio, y
a las horas a las que debes de intentar orinar. Los periodos de tiempo entre
cada vez que orinas se harán menos largos gradualmente a medida que vas ganando
control sobre tu capacidad de orinar.
Terapia
eléctrico-estimulatoria
En la terapia eléctrico-estimulatoria
se ponen electrodos y pequeños estimuladores cerca de ciertos nervios durante
un procedimiento quirúrgico mínimo. Los estimuladores se colocan debajo de la
piel y mandan impulsos eléctricos que imitan aquellos que mandan los nervios
normales. Este aparato ha sido aprobado por el Departamento de Alimentos y
Medicamentos de EEUU para tratar la incontinencia y la retención de orina en
pacientes en los que otras terapias han fallado.
Terapia
con medicamentos
Hay ciertos medicamentos que reducen
los espasmos y temblores musculares, y otros medicamentos que producen
contracciones.
Los medicamentos antiespasmódicos
previenen las contracciones excesivas de la vejiga. El tartrato de tolterodina
(Detrol LA®) y el cloruro de oxibutinina (Ditropan XL®) funcionan relajando los
músculos de la vejiga.
Los antidepresivos como la
amitriptilina (Elavil®) también pueden ayudar a reducir las contracciones al
relajar el músculo liso de la vejiga.
El estrógeno (Premarin®) se puede usar
por mujeres post-menopaúsicas para tratar incontinencia por estrés leve a
moderada.
Auto
cateterismo intermitente
Los catéteres son aparatos que se
pueden meter a través de la uretra hasta dentro de la vejiga para drenar la
orina. Los pacientes pueden aprender a meter el catéter ellos mismos. Este
tratamiento se llama Cateterización Intermitente Limpia (CIC por sus siglas en
inglés).
Un cateterismo permanente (de Foley)
supone poner un catéter en la vejiga durante un periodo de tiempo largo. Los
catéteres evitan que la vejiga se inflame ya que drenan la orina de manera
continua a un colector al lado de la cama. El paciente debe de emplear
procedimientos sanitarios estrictos para prevenir infecciones del tracto
urinario.
Cirugía
Esfínter
artificial – consiste en una manga o puño que cabe
alrededor del cuello de la vejiga, un globo regulador de la presión, y una
bomba que infla la manga o puño. El globo se pone debajo de los músculos
abdominales. La bomba se coloca en los labios vaginales en las mujeres y en el
escroto en los hombres. (Otros lugares incluyen debajo de la piel de la pared
abdominal o en el muslo.) Al activar la bomba se manda un líquido desde la
manga hasta el globo, lo que permite que el músculo del esfínter se relaje y
deje pasar la orina. La manga se vuelve a inflar automáticamente en tres a
cinco minutos.
La desviación urinaria crea un estoma
(apertura) a través de la cual se manda la orina a una bolsa colectora.
Aumento
de la vejiga (cistoplastia de aumento) – Se quitan
algunos segmentos del intestino (colon sigmoideo) y se pegan a las paredes de
la vejiga. Esto reduce la presión interior de la cejiga y aumenta su capacidad
para almacenar orina.
Los stents para la uretra, que son
parecidos a un catéter interno, se pueden meter a través del músculo del
esfínter para ensancharlo y permitir drenar la orina.
El esfínter se puede debilitar por
medio de cirugía mediante un procedimiento llamado extirpación del esfínter,
por el cual se quita una porción del músculo, o se puede extirpar el músculo
por completo en una esfinterotomía.
Aunque muchos de estos procedimientos
puede parecer que creen una carga, en realidad pueden prevenir daño a los
riñones (fallo renal). Los pacientes que tienen enfermedad del riñón pueden necesitar
diálisis o un trasplante de riñón para poder vivir.
POSIBLES
COMPLICACIONES
El escape constante de orina puede
causar ruptura de la piel y llevar a que se presenten úlceras de decúbito.
El daño renal puede ocurrir si la
vejiga resulta demasiado llena, lo que provoca acumulación de presión en los
conductos que llevan a los riñones y en los riñones en sí.
Infecciones
urinarias.
Los trastornos del sistema nervioso
central frecuentemente causan vejiga neurógena, y pueden abarcar:
Mal
de Alzheimer
Anomalías
congénitas de la médula espinal
Tumores
del cerebro y la médula espinal Parálisis cerebral
Encefalitis
Problemas
de aprendizaje, como trastorno de hiperactividad y déficit de atención (THDA)
Esclerosis
múltiple
Mal
de Parkinson
Lesión
de la médula espinal
Accidente
cerebrovascular
El daño o los trastornos de los
nervios que inervan la vejiga también pueden causar esta afección. Esto puede
incluir:
Daño
neurológico (neuropatía)
Daño
neurológico debido al consumo excesivo y prolongado de alcohol
Daño
neurológico debido a diabetes prolongada
Deficiencia
de vitamina B12
Daño
neurológico a raíz de sífilis
Daño
neurológico debido a cirugía de la pelvis
Daño
neurológico por una hernia discal o una estenosis del conducto raquídeo
CUIDADOS DE ENFERMERÍA EN PACIENTE
CON VEJIGA NEUROGENICA
Manejo de la eliminación urinaria.
Controlar
periódicamente la eliminación urinaria incluyendo: frecuencia, consistencia, olor, volumen, color.
Sonda vesical (permanente).
Explicar
procedimiento y fundamento de la intervención
Administrar
medicación (Profilaxis) si está prescrita
Reunir
el equipo adecuado
Mantener
una técnica aséptica estricta
Elegir
calibre y tipo adecuado de catéter.
Cuidados del catéter.
Mantener
un sistema de drenaje cerrado
Fijar
el catéter a la piel (En hombres al abdomen para evitar ulceras por presión y/o
fístulas en el ángulo peneoescrotal, en mujeres en parte interna del muslo.
Mantener
la permeabilidad del sistema de drenaje.
No
irrigar nunca el sistema de drenaje salvo prescripción médica mediante técnica
estéril.
Limpiar
la zona dérmica genital a intervalos regulares.
Limpiar
el catéter urinario por fuera del meato
Cambiar
el catéter urinario a intervalos regulares. (Sondas de silicona c/30 días.)
Colocar
al paciente y al sistema de drenaje urológico en la posición adecuada para
favorecer el drenaje. (La bolsa de drenaje fijada a la parte inferior lateral
de la cama, evitando el contacto con el suelo).
Vaciar
el dispositivo de drenaje periódicamente. (No esperar al llenado total de la
bolsa para evitar retención urinaria).
Obtener
muestra de orina por el orificio del sistema de drenaje urinario cerrado.
(Realizar técnica con material estéril y no forzar la aspiración de orina para
no inducir hematuria)
Protección contra las infecciones.
Observar
signos y síntomas de infección sistémica y localizada.
Obtener
muestras para realizar un cultivo.
Fomentar
la ingesta de líquidos de 2000ml a 3000 ml c/24 h.
Mantener
las normas de asepsia para el paciente de riesgo.
Cuidados de la retención urinaria.
Vigilar
periódicamente el grado distensión de la vejiga mediante palpación o percusión.
Cambiar
la sonda vesical permanente si hay obstrucción.
Irrigación
de la vejiga, si prescripción médica.
Restaurar
la perfusión, si existe acodamiento del sistema de drenaje.
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